Danza Torollay Pukllay de Ancash: Significado, Rito y Vestimenta

La danza Torollay Pukllay es una manifestación artística de carácter estrictamente costumbrista, mestizo y festivo, originaria de las zonas altas del departamento de Áncash, estrechamente vinculada a las celebraciones de la provincia de Sihuas. Esta representación dancística traslada al plano escénico todo el complejo proceso ritual y taurino que la comunidad organiza durante las primeras semanas de agosto en homenaje a la Virgen de las Nieves, conocida afectuosamente como Mama Nieves.

A diferencia de las danzas ganaderas de la selva o los bailes agrícolas de la costa peruana, donde el animal es domesticado o venerado como fuerza de trabajo, la Torollay Pukllay expone un juego de valor y desafío donde el toro representa la bravura de la naturaleza altoandina, la cual es confrontada por el hombre andino en un acto de fe, devoción y reafirmación de su masculinidad dentro del ayllu.

Origen e Historia de la Danza

El trasfondo cronológico de la danza Torollay Pukllay se sitúa en el periodo colonial, naciendo directamente de la transculturación de las corridas de toros españolas introducidas en los Andes peruanos. Los pobladores nativos adoptaron este elemento hispano y lo transformaron radicalmente, despojándolo del carácter mortal de la tauromaquia convencional para integrarlo en un juego de destreza y asimilación cultural.

La ceremonia se inicia en las altas punas ancashinas, por encima de los cuatro mil metros de altitud, donde los comuneros y arrieros proceden a la captura y concentración de los toros más bravos y chúcaros de los campos comunales.

La estructuración de este hecho social en una coreografía folklórica fue consolidada por docentes, recopiladores e investigadores de la región ancashina, quienes observaron la profunda carga performática y dramática de los jaladores de toros y los lidiadores espontáneos de las comunidades de Sihuas.

El ingreso de los animales al casco urbano constituye un evento lleno de adrenalina. Un arriero especializado avanza a la vanguardia haciendo estallar cohetes de arranque, alertando a la población con estruendos para que se pongan a buen recuudo en sus viviendas. Al trasladar este dinamismo al escenario, la danza conserva intacto el suspenso y la devoción que caracterizan a los preámbulos de la gran fiesta patronal.

Significado y Mensaje Cultural

El mensaje medular que transmite la costumbre del Torollay Pukllay gira en torno al cumplimiento del compromiso o cargo sagrado ante la divinidad mariana y la cohesión comunitaria a través del obsequio.

En esta festividad, las autoridades tradicionales denominadas comisarios cumplen su promesa con la Virgen de las Nieves donando los toros que serán lidiados en la plaza principal. Como muestra de agradecimiento y reciprocidad, la población prepara hermosas enjalmas —manta decorativa que se coloca sobre el lomo del animal— y moños confeccionados con cintas de colores vistosos que son entregados formalmente a los comisarios.

El juego con el toro, ejecutado en el coso o plaza pública, representa un rito de iniciación y una prueba de valentía para los jóvenes campesinos. Provistos únicamente de sus ponchos de lana o exponiendo directamente su anatomía corporal, los lidiadores desafían las embestidas del astado con el único propósito de arrancar los moños y las enjalmas prendidas en el animal.

Estos elementos textiles representan preseas de incalculable valor social; obtenerlos otorga prestigio ante la comunidad y los ojos de la amada. La danza plasma con realismo el peligro latente de esta faena, donde muchos hombres resultan heridos o pierden la vida, asumiendo el riesgo como una ofrenda suprema a la protección de Mama Nieves.

Fases Coreográficas de la Representación

Para analizar de forma rigurosa la estructura coreográfica de la Torollay Pukllay, es necesario identificar los momentos clave que los danzantes recrean con precisión espacial y corporal:

  • El arreo y la traída de los toros: Los danzantes varones representan a los arrieros y vaqueros que descienden de las punas de Áncash controlando imaginariamente el avance de los astados, mientras se simula la detonación de cohetes en un ambiente de agitación generalizada.
  • El encierro en el coso: Las parejas coordinan movimientos rápidos para cercar el perímetro de la plaza, escenificando la construcción del ruedo provisional y el encierro seguro de los toros bravos de cara a la jornada principal de lidia.
  • La procesión del mayordomo y entrega de enjalmas: Los bailarines avanzan en un bloque compacto y ceremonial desde la residencia del mayordomo hacia la plaza principal, portando las cintas de colores y las telas decorativas que adornarán el lomo de los animales.
  • El Torollay Pukllay o juego con el toro: Es el clímax de la coreografía. Los varones ejecutan quites, pases de poncho y saltos acrobáticos esquivando las embestidas simuladas, desatando un despliegue de fuerza física hasta apoderarse de los moños, tras lo cual la colectividad se traslada a la iglesia para cantar los himnos de despedida a la virgen.

Vestimenta y Atuendos Típicos

La indumentaria empleada en la danza Torollay Pukllay destaca por su resistencia y su profunda carga iconográfica, elaborada con textiles rústicos manufacturados en telares de pedal por los propios artesanos ancashinos. Los varones calzan zapatos de cuero negro o calzado fuerte de faena y visten pantalones oscuros confeccionados en bayeta de pura lana de oveja.

Sobre el torso, llevan camisas de bayeta tupida y se cubren con un poncho tradicional de color marrón oscuro cruzado por franjas verticales blancas, prenda esencial que funciona como capote de lidia durante el juego taurino. Ajustando la cintura, portan la faja uchupamarum, tejida con motivos geométricos densos que asemejan la semilla del rocoto, coronando su cabeza con el chuco blanco, un gorro o montera cónica tradicional de la zona, y un pañuelo blanco anudado.

El traje de las mujeres denota la elegancia y sobriedad de las alturas de Sihuas. Visten la llullinpa, una blusa de color vivo y encendido elaborada con telas que contrastan con el paisaje andino. En la parte inferior, portan la pollera negra de bayeta, decorada en sus bordes con profusos bordados polícromos que reproducen las flores silvestres de la región y otras iconografías identitarias de las cuencas ancashinas.

Sobre los hombros llevan un reboso o manta protectora y se cubren la cabeza con un sombrero de lana de carnero prensada de color blanco, calzando zapatos negros de vestir que les permiten ejecutar el zapateo con una postura firme y erguida.

Música e Instrumentos Utilizados

El universo sonoro que dinamiza el Torollay Pukllay es marcadamente dual y vibrante, combinando de forma armónica dos formatos musicales característicos de las festividades de la región ancashina. La base principal es ejecutada por una banda de músicos o banda de vientos compuesta por metales como trompetas, trombones, tubas y clarinetes, acompañados de tarolas y bombos, encargados de interpretar los enérgicos huaynos tradicionales del lugar, conocidos en la tradición musical local bajo el compás del charchi.

Por momentos, la música da paso a la intervención de la banda típica o el conjunto de cajeros de Áncash. Estos músicos tradicionales emplean las roncadoras, un ensamble compuesto por flautas de madera alargadas y cajas nativas percutidas de forma simultánea por un solo intérprete.

La alternancia entre la potencia de los metales de la banda y el latido sordo, profundo y ancestral de las roncadoras genera una atmósfera de tensión y júbilo idónea para graficar el peligro de la lidia taurina. El compás rítmico es constantemente acentuado por las exclamaciones de aliento de los danzantes y el zapateo rítmico que resuena sobre el escenario.

Importancia Actual y Festividades

En el calendario festivo actual de la sierra de Áncash, la práctica del baile Torollay Pukllay representa una columna vertebral de la memoria colectiva y de la fe mariana. La danza no ha quedado reducida a un ejercicio folklórico de museo; se revitaliza cada año en las plazas de los pueblos de Sihuas durante los días centrales de agosto, congregando a miles de fieles y comuneros residentes que retornan desde la capital para reafirmar sus lazos de parentesco y vecindad.

El papel de las nuevas generaciones es fundamental para la continuidad de este patrimonio inmaterial. Los jóvenes asumen los cargos de comisarios, confeccionan las complejas enjalmas y ejecutan la danza con un respeto absoluto por las pautas coreográficas y los diseños de vestuario heredados de sus abuelos. De este modo, la danza Torollay Pukllay se consolida como una herramienta de resistencia cultural, demostrando que mientras el charchi siga sonando en los bronces de la banda y el poncho se despliegue con valentía ante el toro, la identidad y la devoción del poblador ancashino permanecerán inalterables frente a los cambios del mundo moderno.

Torollay Pukllay - Danza de Ancash - I.E.S.P.P. Indoamérica - Danzas del Perú

🥈 Torollay Pukllay - Danza de Ancash - I.E.S.P.P. Indoamérica - Danzas del Perú 🐹

Torollay Pukllay es una danza que se realiza las primeras semanas de agosto y representa todo el proceso vinculado a las festividades en honor a la Virgen de las Nieves. Bailada en el festival de danzas del I.E.S.P.P. Indoamérica de Trujillo - Perú

14/11/2019
10 min y 11 seg
https://www.youtube.com/embed/j9wY08LHuqM
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